
Y si, no puedo decir otra cosa al ver que un MacBook Air está cubierto de oro y cristales de Swarovski dorados… lo mismo digo cuando me doy cuenta que su precio es de treinta y siete mil dólares, sin duda estamos todos locos.
Bien, es un MacBook Air si, pero con tanta cosa por fuera creo que pierde su cualidad de poco peso y su cualidad de baja talla (delgadez)… de todos modos habrá en el mundo algún extravagante que guste ostentar con uno de estos. No solo sería una perdida de tiempo a mi modo de ver, sino que además es algo totalmente inútil que no aporta más que incomodidad y dinero a lo que es actualmente un MacBook Air.
Vía AppleHoy
Compártelo!