Una de las dudas más comunes en cientos de usuarios acostumbrados a trabajar con Mac parte con el dilema de apagar, suspender o simplemente dejar encendido el ordenador durante el tiempo que no lo usaremos.
Después de reunir una serie de características sobre las ventajas y desventajas de cada opción, éste fue el resultado:
- Suspender el Mac: aunque resulte la opción más cómoda, especialmente por el ahorro de energía y el rápido acceso, es posible encontrar algunas dificultades para la aplicación de algunas actualizaciones que el sistema puede instalar. Tampoco se eliminan los archivos temporales, de intercambio, y la caché de navegación. Pese a todo lo dicho, se trata de una opción práctica y segura.
- Apagar el Mac: por lo general, los usuarios apagan el sistema de su Mac cuando van a pasar mucho tiempo lejos del ordenador. La principal ventaja de esta opción es el ahorro de energía que se consigue (sobre todo si estás en medio de un viaje o te quedaste con poca batería). Al alargar la vida de tu Mac puedes conseguir algunos minutos adicionales que, dependiendo de las circunstancias, podrían serte de gran utilidad. El punto en contra se presenta en el proceso de encendido, un aspecto que para algunos usuarios implica una larga espera.
- Mantener encendido el Mac: puede que estemos ante la opción menos aconsejable, sin embargo, muchos usuarios prefieren dejar encendidos su ordenador y continuar realizando distintas actividades en paralelo. Aunque se trate de un método más rápido para regresar al ordenador, el consumo de energía es muy alto a diferencia de los otros dos métodos.